AICN

PUBLICACIONES

Creemos que la paz depende de lo que el otro haga, diga o reconozca…
pero la verdadera paz nace cuando soltamos esa necesidad.

Cuando ya no buscamos aprobación, ni comprensión, ni validación…
algo dentro se aquieta.

Dejamos de luchar por ser vistos…
y empezamos a habitarnos.

Y en ese espacio simple, desnudo de expectativas…
aparece lo más genuino: SER.