Nos atrae lo que nos revela, quien está alineado con nuetra vulnerabilidad.
No lo que nos completa… sino lo que nos muestra lo que aún no hemos integrado.
Cada vínculo es un espejo preciso.
No llega por casualidad, ni por error.
Llega con la información exacta que nuestra conciencia necesita ver.
A veces lo llamamos amor.
Otras veces, conflicto.
Pero en esencia… es evolución.
La pregunta no es por qué aparece esa persona en tu vida,
sino qué parte de vos viene a despertar.